Eres la sombra que vistió de luto las faldas de mi closet.
Quien invernó de llanto mis madrugadas.
Eres alma envenenada,
a menudo andas atormentada.
Eres pulpo de mis quimeras.
Tu, la oscuridad de algún enero.
La falsedad de un febrero
transmutada entre encajes y oropeles.
Eres arena movediza
trinquetilla gris de mis pasos,
sanguijuela silenciosa
reptil que no descansa.
Fotocopia de dos caras
egoísmo sobre ruedas
escorpión en perfil latente
¿Quien sea que seas?
Pasa de largo
¡No te reconozco!
Máxima Hernández: Derechos Reservados de Autor.
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